Es una preciosa playa de arena dorada situada junto a Los Cristianos, en el sur de Tenerife, y galardonada durante varios años con la bandera azul. Es una de las más concurridas de la isla y ofrece innumerables servicios a los turistas: alquiler de hamacas y sombrillas, duchas, aseos, acceso para personas con discapacidad y puesto de la Cruz Roja.
Es una de las playas más grandes de Tenerife, con casi un kilómetro de longitud, y en ella se pueden practicar deportes tanto acuáticos como tradicionales (hay redes de voleibol y alquiler de bicicletas en la propia playa).
El paseo marítimo, con vistas al océano, está flanqueado por un sinfín de comercios, bares, restaurantes, quioscos y bazares de todo tipo para ir de compras. Te recomendamos un paseo por la noche para disfrutar del litoral completamente iluminado, con la posibilidad de una cena romántica en uno de los locales frente al mar o de una velada con amigos en los numerosos disco-bares de la zona.
Cuenta con rompeolas que reducen la fuerza de las olas y la hacen segura y accesible para toda la familia. Además, la presencia de socorristas permite bañarse con total seguridad.
Cerca hay una magnífica fuente que sirve de punto de referencia para localizar la playa. En el puerto de Los Cristianos, muy próximo, hay un amplio aparcamiento de pago; si no, puedes dejar el coche en las calles de los alrededores. A la playa también se puede llegar en transporte público.
En la zona hay numerosos alojamientos turísticos: hoteles, aparthoteles y apartamentos de alquiler.





