Es una preciosa playa salvaje de origen volcánico (arena negra y cantos rodados) situada a los pies del barranco de Masca, en el suroeste de Tenerife.
Solo se puede llegar de dos maneras. La primera es a pie desde el pueblo del mismo nombre, por un sendero espectacular que en 3 horas te llevará hasta la playa; durante la excursión disfrutarás de paisajes impresionantes, así que no olvides la cámara para inmortalizar estas bellezas naturales.
La alternativa es llegar en un pequeño barco que sale del cercano puerto de Los Gigantes o del pueblo pesquero de San Juan.
Es una playa muy tranquila, situada entre los majestuosos acantilados de Teno y de Los Gigantes. Aquí es posible encontrar a personas que practican el nudismo. No dispone de ningún tipo de servicio ni de puesto de socorro.
Si llegas a la playa de Masca bajando por el barranco, no puedes perderte un baño relajante después de la exigente caminata.




