Es una preciosa playa situada en el municipio de Guía de Isora, en el sur de Tenerife. Es un pequeño rincón de paraíso al que se llega a pie desde el hotel del mismo nombre, en cuyo aparcamiento gratuito puedes dejar el coche (parte del camino es una escalera bastante empinada; si lo prefieres, puedes bajar en coche para dejar a familiares o amigos y volver a subir enseguida, ya que abajo no se puede aparcar).
Conviene aclarar que la playa de Abama no es exclusiva del hotel, sino pública, así que puede disfrutarla cualquier visitante. Cuenta con los servicios principales: hamacas, sombrillas, duchas y aseos. En la misma playa hay un bonito restaurante donde comer y, si no quieres gastar demasiado, siempre puedes llevarte la comida de casa.
Esta pequeña playa es de arena dorada y cerca hay piscinas naturales de agua de mar donde darse un baño en total relax. Está resguardada del viento y tiene el mar en calma gracias a las barreras artificiales construidas para frenar el oleaje.
Merece mucho la pena visitarla, porque es una de las playas más bonitas de toda la isla, de aguas azules. Te recomendamos dejarte cautivar por el ambiente mágico de la puesta de sol, con la isla de La Gomera en el horizonte.




