La Cueva del Hermano Pedro es una cueva santuario dedicada a Pedro de San José de Bethencourt, el primer santo de las islas Canarias.
Es uno de los lugares religiosos más importantes del archipiélago canario y de los que más peregrinos reciben (se calculan unas 300.000 visitas al año). Se encuentra en el municipio de Granadilla de Abona, cerca de El Médano.
En el interior de la cueva, cuyas paredes están cubiertas de imágenes religiosas donadas por los fieles, hay una talla de madera del santo.
En el exterior hay un altar tallado en piedra donde se celebran los oficios religiosos.
Este lugar sagrado servía de refugio al santo y a su rebaño durante el camino invernal hacia el pequeño pueblo de Vilaflor.
Cada año, durante la fiesta del Santo Hermano Pedro, que se celebra en abril, cientos de peregrinos recorren el antiguo camino para rendirle homenaje.




