Icod de los Vinos es una ciudad canaria de 23.000 habitantes situada en el noroeste de Tenerife. Ocupa una superficie de unos 95 kilómetros cuadrados sobre una ladera que desciende hasta el mar. Es un antiguo pueblo con un centro de callejuelas estrechísimas, donde se encuentra el famoso Drago Milenario, un gran árbol antiquísimo que se ha convertido en uno de los símbolos de la isla. En los alrededores no te pierdas la Cueva del Viento, un tubo volcánico de considerables dimensiones y 15 km de longitud.
El municipio se encuentra en una zona fértil y frondosa, famosa por el cultivo de la vid y la producción de un vino excelente. De hecho, su economía se basa en la agricultura, sobre todo en el cultivo del plátano y de la vid. El sector pesquero también está bien desarrollado.
Pasear por las callejuelas del centro es un placer. A la Plaza de la Constitución y a la Plaza de la Pila se asoman preciosas casas, entre ellas la Casa de los Cáceres, con su fachada de estilo neoclásico. Recorriendo la calle San Sebastián encontrarás otras viviendas típicas de la zona: el Palacio de los Fleitas y la Casona de los Marqueses de Santa Lucía, con una magnífica fachada renacentista. Si te gusta la arquitectura religiosa, podrás contemplar un convento y una iglesia franciscanos, la Iglesia de San Marcos, con un interesante museo de arte sacro, y la Ermita de la Virgen de los Afligidos, un lugar lleno de encanto.
Merece una visita la bonita Playa de San Marcos, con su característica forma de concha.
Lugares de interés:




